Frapeado de café
Helado granizado o "frapeado" de café
Para hacer este helado saludable, prácticamente sin grasa, bajísimo en calorías, sólo
necesitamos 5 minutos de nuestro tiempo y tendremos un buen postre o
un tentempié de lo más adecuado para tomar entre las comidas
principales.
Básicamente, y aunque parezca mentira
al probarlo, los ingredientres son agua y café soluble. Lo demás,
depende de lo que queramos añadir. Yo suelo echar unas gotas de
esencia de vainilla (la venden en cualquier supermercado; si bien el
ingrediente principal de la esencia es el aceite de girasol, con el
que yo no suelo comulgar demasiado, es tan poca la cantidad que
empleo que ni lo cuento como ingrediente. En tan poca cantidad, diría
que es inocuo) y algo de canela en polvo. A la hora de comprarla, fijaos en que sea esencia (un aceite que viene en botecitos pequeños) y no azúcar avainillada, que no deja de ser azúcar mezclada con vainilla. La esencia, si es que sois muy puristas y no queréis añadir las dos gotitas necesarias para este helado, podéis sustituirla hirviendo la rama de vainilla y sus semillas en el agua que vais a utilizar en el helado. Lo único que tenéis que tener en cuenta si hacéis esto es que comprobéis que el agua está fría a la hora de añadirla al hielo; si echáis agua caliente o tibia, os quedáis sin helado ;)
Si lo hago para mí sola,
nunca le añado leche, pero es verdad que a algunos amigos les gusta
más la versión del frapeado en el que se la añado, así que si
queréis podéis añadir una cucharada sopera de la leche que toméis,
y da lo mismo si es entera de vaca, o semi o alguna alternativa
vegetal a la leche (entenderéis también que una cucharada sopera da
para poco; sólo sirve para suavizar algo el sabor del café).
Los ingredientes son los siguientes (para 3 o 4 personas):
- 1 cda sopera de café soluble. Yo uso el café espresso crema de mercadona, que sabe algo más a tostado que otros y no tiene un color tan oscuro como el que tiene, por ejemplo, nescafé.
- Agua mineral, 1 vaso por cada persona que vaya a tomar.
- Hielo pequeño, del que usa para hacer cócteles. Yo añado casi la misma cantidad de agua que de hielo. Suele haber en Mercadona. (Más que nada, uso este porque es más sencillo de batir que el hielo en cubos grandes. Si no encontráis o no queréis usar ese, os recomiendo machacar con un martillo el hielo normal hasta que se quede algo más pequeño.)
- 1 cdita de canela en polvo.
- 1 cda sopera de leche (ya os he comentado que es opcional y que lo único que hace es suavizar un poco el sabor del café).
- 2 gotas de esencia de vainilla. Yo compro una que venden en Lidl. En el paquete vienen distintas esencias, como almendra amarga, naranja, etc., pero realmente es a la de vainilla a la única a la que he conseguido sacarle partido incluso para hacer bizcochos integrales (recetas que también subiré).
- Edulcorante al gusto (y digo al gusto porque soy muy golosa y no acierto con las dosis que toman las personas “normales”. Yo me paso tres pueblos). Si conocéis algún otro endulzante (que no sea azúcar enmascarado), como la Stevia, adelante. A mí personalmente no me gusta, pues le saco cierto regusto a regaliz que parece amargar todo lo que he cocinado con ella. Si sabéis de algún otro, os agradezco que me lo contéis en comentario.
Preparación:
La más sencilla del mundo. Ponemos
todo en un recipiente y lo batimos hasta que los hielos han
desaparecido. Se os tiene que quedar una textura de granizado
cremoso, en la que notéis el hielo. Yo lo sirvo en vasos de
asiático, un café típico de Cartagena, y le pongo un poco más de
canela molida por encima. Y ya está.
Es sencillo, saludable y nos
saca del apuro del postre o nos salva de la ansiedad por lo dulce que
nos da de vez en cuando. Os dejaré una receta de "frapeado" o espumoso de limón,
que está todavía más rico que el de café, si cabe :)


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