Recetas saludables y ligeras

Ensalada templada de pasta integral con verduras
Ya os he hablado de que la pasta integral es un producto con más cosas buenas que malas. (Os dejo vínculo a la página y una foto de la que yo utilizo, que es de herbolario y cuesta 1,70 euros.) Es bueno comerla semanalmente (dos veces por semana) en cantidades moderadas (200 gramos por plato, sólo contando la pasta hervida; la cantidad de verdura que añadamos es irrelevante), puesto que nos aporta energía, fibra y conserva todas las propiedades del grano entero que se eliminan al refinarla (lo que ocurre con la pasta normal). Pues bien, os dejo una receta o un plato de los que yo suelo cocinarme. Es muy sencillo de hacer y puede comerlo toda la familia. Recordad que yo no hago dieta, sino que me alimento así, por lo que intento que los que están a mi alrededor, si quieren, claro, se alimenten también de la forma saludable en que lo hago yo.
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Suelo cocinar la pasta de muchas maneras: en ensalada, al horno, salteada con verduras, etc., pero hoy os dejo la receta que me acabo de preparar. Tiene un punto curioso porque mezclo la pasta hervida y salteada con verduras con ensalada aderezada con AOVE (aceite de oliva virgen extra) y vinagre de manzana; todo junto está buenísimo y el vinagre le da un punto curiosísimo al resto de ingredientes.
Ingredientes:
(Para una persona; si es para más, añadid la verdura que queráis y 200 gramos de pasta integral cocida por comensal.)- Medio pimiento rojo
- Media bandeja de champiñones laminados
- Medio calabacín
- Pasta integral (macarrones, espaquetis, etc.). La cantidad en seco suelen ser 100 gramos o un poco más. Si cuando esté cocida veis que os pasáis de cantidad, podéis reservarla, mezclándola con un poco de AOVE y guardándola en el frigorífico.
- 1 tomate
- Hojas de espinacas baby (yo, además, le he añadido medio cogollo de lechuga que me quedaba por ahí suelto)
- Media cebolleta
- 2 cucharadas soperas de AOVE (aceite de oliva virgen extra) y vinagre (yo uso de manzana)
- Orégano, sal, pimienta
Preparación:
- Ponemos agua a hervir con un poco de sal y aceite (esto para que la pasta no esté muy sosa y no se pegue; la sal es una debilidad que no he podido superar todavía). Mientras tanto, cortamos champiñón, calabacín y pimiento rojo en láminas, y lo ponemos en una sartén con un poco de AOVE, pizca de sal, pimienta y orégano. Yo tengo vitro y lo dejo hacerse en el 6. Tapo la sartén para que se haga también un poco al vapor y no se doren demasiado. Hay que sacarlas al dente, así que calculo que con 15 minutos es suficiente.
- Echamos la pasta en el agua y la dejamos cocer unos 10 minutos (id probándola; yo suelo echar macarrones integrales y a los 7 minutos ya están listos). Sacamos cuando esté y la escurrimos.
- Mezclamos la pasta con las verduras, dándole una vueltecilla en la sartén, y reservamos.
- Cortamos un tomate en trozos para ensalada y le añadimos hojas de espinacas baby y cebolleta en gajos. Echamos una cucharada de AOVE y vinagre al gusto (y yo sal... ejem...), mezclamos bien y lo ponemos en una ensaladera.
- Ahora mezclamos la ensalada con la mezcla de la pasta y la verdura, y tendremos una ensalada de pasta integral templada de lo más curiosa.
Helado granizado o "frapeado" de café
Para hacer este helado saludable, prácticamente sin grasa, bajísimo en calorías, sólo necesitamos 5 minutos de nuestro tiempo y tendremos un buen postre o un tentempié de lo más adecuado para tomar entre las comidas principales.
Básicamente, y aunque parezca mentira al probarlo, los ingredientres son agua y café soluble. Lo demás, depende de lo que queramos añadir. Yo suelo echar unas gotas de esencia de vainilla (la venden en cualquier supermercado; si bien el ingrediente principal de la esencia es el aceite de girasol, con el que yo no suelo comulgar demasiado, es tan poca la cantidad que empleo que ni lo cuento como ingrediente. En tan poca cantidad, diría que es inocuo) y algo de canela en polvo. A la hora de comprarla, fijaos en que sea esencia (un aceite que viene en botecitos pequeños) y no azúcar avainillada, que no deja de ser azúcar mezclada con vainilla. La esencia, si es que sois muy puristas y no queréis añadir las dos gotitas necesarias para este helado, podéis sustituirla hirviendo la rama de vainilla y sus semillas en el agua que vais a utilizar en el helado. Lo único que tenéis que tener en cuenta si hacéis esto es que comprobéis que el agua está fría a la hora de añadirla al hielo; si echáis agua caliente o tibia, os quedáis sin helado ;)
Si lo hago para mí sola, nunca le añado leche, pero es verdad que a algunos amigos les gusta más la versión del frapeado en el que se la añado, así que si queréis podéis añadir una cucharada sopera de la leche que toméis, y da lo mismo si es entera de vaca, o semi o alguna alternativa vegetal a la leche (entenderéis también que una cucharada sopera da para poco; sólo sirve para suavizar algo el sabor del café).
Los ingredientes son los siguientes (para 3 o 4 personas):
- 1 cda sopera de café soluble. Yo uso el café espresso crema de mercadona, que sabe algo más a tostado que otros y no tiene un color tan oscuro como el que tiene, por ejemplo, nescafé.
- Agua mineral, 1 vaso por cada persona que vaya a tomar.
- Hielo pequeño, del que usa para hacer cócteles. Yo añado casi la misma cantidad de agua que de hielo. Suele haber en Mercadona. (Más que nada, uso este porque es más sencillo de batir que el hielo en cubos grandes. Si no encontráis o no queréis usar ese, os recomiendo machacar con un martillo el hielo normal hasta que se quede algo más pequeño.)
- 1 cdita de canela en polvo.
- 1 cda sopera de leche (ya os he comentado que es opcional y que lo único que hace es suavizar un poco el sabor del café).
- 2 gotas de esencia de vainilla. Yo compro una que venden en Lidl. En el paquete vienen distintas esencias, como almendra amarga, naranja, etc., pero realmente es a la de vainilla a la única a la que he conseguido sacarle partido incluso para hacer bizcochos integrales (recetas que también subiré).
- Edulcorante al gusto (y digo al gusto porque soy muy golosa y no acierto con las dosis que toman las personas “normales”. Yo me paso tres pueblos). Si conocéis algún otro endulzante (que no sea azúcar enmascarado), como la Stevia, adelante. A mí personalmente no me gusta, pues le saco cierto regusto a regaliz que parece amargar todo lo que he cocinado con ella. Si sabéis de algún otro, os agradezco que me lo contéis en comentario.
Preparación:
La más sencilla del mundo. Ponemos todo en un recipiente y lo batimos hasta que los hielos han desaparecido. Se os tiene que quedar una textura de granizado cremoso, en la que notéis el hielo. Yo lo sirvo en vasos de asiático, un café típico de Cartagena, y le pongo un poco más de canela molida por encima. Y ya está.
Es sencillo, saludable y nos saca del apuro del postre o nos salva de la ansiedad por lo dulce que nos da de vez en cuando. Os dejaré una receta de "frapeado" o espumoso de limón, que está todavía más rico que el de café, si cabe :)


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